Las clases medias y bajas pagarán los efectos de la demonización del diésel

El 53% de los españoles considera imprescindible el uso del vehículo privado para sus desplazamientos habituales.

diesel

La criminalización del diésel está teniendo consecuencias que afectan directamente al medio ambiente y a las familias con ingresos medios y bajos. Los datos avalan esta afirmación, con un aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) directamente relacionado con el incremento de las ventas de vehículos de gasolina, un 31% desde enero según Anfanc. La emisión de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global, ha aumentado por primera vez en 10 años.

A todo esto hay que sumarle el efecto negativo que las nuevas exigencias en materia de emisiones tendrán en los ciudadanos con ingresos medios o bajos, que se verán perjudicados por la subida impositiva y las restricciones, así como lastrados ante la imposibilidad de adquirir un vehículo considerado ecológico. Es lo que afirma la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA).

Todo ello teniendo en cuenta que uno de cada dos españoles necesita emplear su vehículo particular para realizar sus tareas cotidianas, como ir a trabajar, ir a la compra, acudir al médico o llevar los niños al colegio.

La ACEA ha manifestado su compromiso con la reducción de emisiones, pero siempre y cuando se haga de forma asequible para todos los niveles de la sociedad, por lo que se muestran en contra de unos objetivos y una velocidad que perjudiquen la capacidad adquisitiva de los europeos. Precisamente, el inicio de las protestas de los chalecos amarillos en Francia tuvo como origen la subida impositiva al diésel a una clase media y baja ya de por sí depauperada. Para ACEA, el coste de la movilidad no puede ser la exclusión social.

Las medidas para demonizar el diésel no han tenido en cuenta, por ejemplo, que la nueva generación de este tipo de motores emite un 15% menos de CO2 que los de gasolina. Los vehículos eléctricos todavía no son capaces de ser una alternativa real, con una cuota de mercado que representa sólo el 8,2% de las ventas del pasado mes de noviembre.

“La clave es estimular la compra de vehículos nuevos a través de ayudas para todas las tecnologías capaces de cumplir con este fin”, señala el director general para España y Portugal de Greenchem, Oriol Canut.

Para terminar este artículo nos quedamos con las palabras de José Manuel Vassallo, Catedrático de Transportes y Profesor de Economía y Planificación del Transporte de la UPM, encargado de liderar el estudio de la Cátedra Amelio Ochoa de la Fundación Corell ‘Impacto en el transporte de las medidas para mejorar la calidad del aire en las ciudades. Aplicación a las restricciones por categoría de motor’: “Se habla de la importancia del desarrollo sostenible, pero hay que conseguir un difícil equilibrio entre los aspectos económicos, sociales y medioambientales. La preocupación por la mejora medioambiental es comprensible, pero no puede producirse a costa del crecimiento económico y el desarrollo social”.

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