Los enemigos de la carretera: la fatiga al volante

La DGT calcula que entre un 20 y un 30% de los accidentes de tráficos están relacionados con la fatiga al volante.

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No descansar lo suficiente, los cambios de horario, medicamentos o la alteración del ciclo del sueño son los principales causantes de la fatiga al volante, la causante de muchos de los accidentes en carretera.

En cuanto a los conductores profesionales y según se informa en Transporte al Día, uno de cuatro se queda dormido mientras conduce según un estudio del Centro de Competencia Alemán. Incluso la revista británica ‘What a car’ afirma que conducir un camión bajo los efectos de la fatiga es tan peligroso como hacerlo bajo los efectos del alcohol.

¿Qué es lo hacemos mal?

El principal problema es que no descansamos lo suficiente. No se hacen los suficientes descansos y estos no tienen la duración adecuada, por lo que no le damos al organismo el tiempo necesario de recuperación. Durante esos periodos es importante no realizar comidas copiosas o ingerir alcohol. Las enfermedades, como un simple resfriado, también pueden cansarnos al volante.

Además, en esos descansos no debemos tener una actitud sedentario, se debe caminar y moverse para facilitar el trabajo de los músculos y la circulación sanguínea.

La niebla, la lluvia o el tráfico denso hacen más difícil la conducción y por ello, al igual que la monotonía del entorno, una mala postura, el estrés, la prisa o la ansiedad.

Algunos factores externos como conducir por una vía poco conocida, una elevada densidad de tráfico o condiciones climáticas adversas también son factores a tener en cuenta.

Cómo afecta la fatiga al volante

Uno de los principales efectos de la fatiga al volante son la visión borrosa, desenfocada, el aumento del número de parpadeos, las ilusiones ópticas o quedarnos dormidos.

La fatiga además altera la audición y las sensaciones corporales, como la sensación de pesadez en el cuerpo, con movimientos más lentos, menos precisos y eficaces.

En la fatiga crónica, aquella que se produce por una falta continuada de descanso adecuado, se distinguen tres fases.

La primera de ella es la alarma, ya que el cuerpo advierte de que ya no puede más. La segunda es la fase de resistencia, ya que el cuerpo se resiste a la fatiga y los síntomas parecen remitir. La fase crítica puede manifestar problemas de salud y alteraciones en las capacidades.

La fatiga crónica y la aguda, con graves consecuencias para la salud, afectan en mayor proporción a los conductores profesionales, de ahí la importancia de respetar los descansos y de contar con las infraestructuras que les permitan hacerlo. Por eso en GM Fuel contamos con estaciones de servicio que además del mejor carburante, ofrecen un valor añadido, servicios y facilidades de descanso para los conductores.

Formas evitar la fatiga en carretera

  • Respetar los tiempos de descanso.
  • Antes de emprender un viaje, dormir un mínimo de 11 horas y no consumir alcohol.
  • Mantener una temperatura agradable en la cabina, alrededor de 24º.
  • Parar cada 2 horas o cada 200 kilómetros y aprovechar para estirar las piernas.
  • Mantenerse bien hidratado bebiendo agua y, en los descansos, tomar alguna bebida refrescante que reponga la glucosa.
  • No tomar alcohol y consultar con el médico en el caso de estar tomando alguna medicación.
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