¿Es realmente el final de los combustibles fósiles? ¿Cambiará la conducción en 2018?

Las noticias del sector de los combustibles apuntan a cambiantes formas de conducción, mayor eficiencia energética y novedades en la DGT.

Emisiones.

El mercado está evolucionando cada vez a mayor velocidad y las alternativas verdes a los combustibles fósiles (GNL, eléctricos, hidrógeno)  son una realidad con la que nos cruzamos cada día en la carretera. A estas hay que unirle novedades como los coches autónomos que variarán nuestro comportamiento en ruta. Esta es una de las principales novedades con las que conviviremos en la carretera en los próximos meses, también en el transporte profesional.

Pero frente a eso, también existe cierta reticencia a perder la experiencia de la conducción. Según un estudio realizado por Mazda, existe una importante conexión emocional entre el vehículo y el conductor y conducir es una habilidad que no se quiere perder. También toda preguntarse por la seguridad, ¿podrán hackearnos el coche?

Motores más eficientes

La implantación masiva de los motores eléctricos y la opción del GNL para el transporte se plantea como imparable pese a que aún se necesita mejorar la autonomía y ampliar los puntos de recarga. A la vez, la industria del automóvil plantea nuevos motores tanto gasolina como diésel que reducen el consumo y todavía mejor, rebajan las emisiones. En el caso de los vehículos diésel, aditivos como el Abdlue han conseguido mejorar su eficiencia energética.

Por otro lado, cada vez se cuenta con combustibles más evolucionados cuyos aditivos y suplementos benefician al vehículo y buscar ser eficientes.

Este es el caso de nuestra Gasolina 95 EXTRA, de la que ya os hablamos en este post.

Nuevas Leyes

Este año 2018, además de la nueva normativa para la ITV, la Dirección General de Tráfico modificará la Ley de Tráfico, el carnet por puntos y el examen para obtener el carnet de conducir. En el punto de mira, la seguridad, la reducción de las muertes en carretera y la adaptación de la norma precisamente a las nuevas formas de conducción. Así lo ha anunciado Gregorio Serrano, director de la DGT, en una entrevista concedida en la SER.

A todo esto tenemos que sumar las novedades legislativas que llegan desde Francia y que afectan al sector del transporte por carretera, así como la evolución de la norma de acceso al sector de transporte de mercancías por carretera.

¿Qué novedad pensáis que puede afectar más al sector de los combustibles?                                                                     

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Estaciones de servicio, distintas realidades y funcionalidades

Las estaciones de servicio pueden ser un espacio dinámico que facilite la atención a los usuarios y ofreciendo valor añadido en forma de restauracion, tienda, parking, duchas, personal… Pero frente a este modelo, también se encuentran las llamadas gasolineras desatendidas, en las que el factor humano desaparece a cambio de una funcionalidad llevada al extremo y precios bajos. Son las llamadas low cost.

Diseño sin título (1)

A principio de febrero la decisión de la Comisión Europea de multar con hasta 600.000 €/día a las comunidades que prohíben las gasolineras desatendidas cayó como un jarro de agua fría en las Comunidades Autónomas que habían legislado en contra de esta figura: Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Navarra, País Vasco, Baleares y Murcia. De hecho, la Comunidad Valenciana, por «imperativo legal» en palabras de su conseller de Economía, Rafael Climent, ya ha derogado la norma que impedía la instalación y funcionamiento en esta autonomía de estaciones de servicio sin personal. Por su parte, el gobierno balear prepara una tanda de alegaciones a la UE poniendo sobre la mesa los puestos de trabajo en peligro y las especiales condiciones que la insularidad les otorga.

Antonio Maudes Gutiérrez afirma en este artículo publicado en El Confidencial que el número de gasolineras desatendidas en España es anormalmente reducido, un 5% de las aproximadamente 10.000 estaciones de servicio de nuestro país. Así, este porcentaje sube en Suecia hasta el 61,1% y en Dinamarca llega al 65,9%.

Más que una gasolinera

En el otro extremo tenemos a las estaciones de servicio como las nuestras, con instalaciones complementarias que echar gasolina sea algo más que un acto necesario y breve. Al contrario, buscan convertir el paso, sobre todo de los profesionales del volante, en una experiencia. Es apostar por un valor añadido, y atender las necesidades de aquellos que pasan horas sentados en una cabina. La orientación al descanso, el poder pasar la noche en un parking vigilado de trucks… todo cuenta para ofrecer el mejor servicio.

Pero además de esta normativa europea, la realidad del servicio que se ofrece en las estaciones de servicio puede variar debido a otra normativa comunitaria, exáctamente la que prohibe el descanso en la cabina. Ante todos estos cambios, hoy os preguntamos, ¿qué tipo de estación de servicio preferís, una low cost desatendida sin ningún valor añadido aunque con la gasolina más barata, o gasolineras que cuentan con servicios destinados al descanso y el avituallamiento y que ofrezca combustibles de última generación? Y también, ¿realmente existe tanta diferencia en el precio de una y otra? En El Confidencial se señala que la diferencia entre atendidas y las desatendidas es del 1,9% en el caso de la gasolina, y del 2,7% en el caso del gasóleo, siempre teniendo en cuanta que en las low cost se apuesta por combustibles muy básicos sin los aditivos que aumenten la calidad. También se nos viene a la cabeza otra pregunta, ¿qué pasa con las personas de movilidad reducida o aquellas que necesiten ayuda?

Muchas preguntas que tendrán que ir siendo respondidas con el tiempo y con la evolución del mercado y la normativa. Mientras, nosotros seguiremos ofreciéndote el mejor producto en las mejores estaciones. ¡Apostamos por la calidad!

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Retos del transporte: la conducción autónoma

El futuro ya está aquí, y se conduce solo. En 2030 los camiones autónomos habrán reemplazado a los tradicionales.

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Los continuos avances tecnológicos en robótica, drones y electrónica han propiciado que la conducción autónoma esté pasando de ser una imagen de película de ciencia ficción a una realidad. Pero, ¿cómo afectará esta nueva forma de conducir al mundo del transporte?

Ya se están realizando las primeras pruebas con camiones sin conductor, y tanto Otto como Tesla, Mercedes Benz y Volvo cuentan ya con sistemas que permiten que el vehículo tome las riendas de la conducción. Pero ojo, estas pruebas sólo se están realizando en autovía y autopista, que son los escenarios en que la conducción autónoma se puede realizar de forma segura. En tramos urbanos con presencia de peatones o ciclistas, intersecciones, adelantamientos y en vías de doble sentido, sigue siendo necesario la participación del humano, su experiencia y su destreza.

Por las pruebas que se están realizando, la experiencia de conducir un camión se equipararía bastante con la de los pilotos de los aviones, que cuentan con sistemas asistidos pero cuya presencia sigue siendo imprescindible en la cabina.

Eso sí, la implantación de esta tecnología parece imparable y se calcula que en 2015 los camiones autónomos serán algo normal y en 2030 habrán desplazado a los tradicionales, según la revista Transporter.

Ventajas

La principal ventaja del camión autónomo es la eficiencia a distintos niveles. Por un lado, en el consumo de combustible, así como en el impacto medioambiental. Dado que detrás del 90% de los accidentes se esconde un fallo humano, la seguridad se vería incrementada.

Aplicado a la logística del transporte, se reducirían los tiempos de descanso y se podría tener el vehículo en funcionamiento las 24 horas, una forma de abaratar costes cuando el precio del combustible y de los vehículos sube.

Incógnitas

Pero la conducción autónoma plantea otras incógnitas, relacionadas sobre todo con los planos administrativo y laboral. ¿Qué papel deben jugar los conductores? Evidentemente su labora seguirá siendo necesaria pero variará su forma de trabajar y necesitarán un reciclaje formativo. Otras preguntas que se formulan son: ¿Cómo adaptar el sistema asegurador? ¿Quién será el responsable de los accidentes? ¿Cómo se organizarían los descansos en la carretera?

El precio es otro de los problemas a los que se puede enfrentar el vehículo autónomo para su implantación, ya que la tecnología necesaria implica un importante aumento de los costes.

Legislación

Uno de los principales escollos con los que se encuentra ahora mismo esta tecnología es la legislación. Actualmente, se encuentra en vigor el Convenio de Viena de 1968 y la norma europea en él inspirada UN/ECE R 79. Así, y según se indica en Autonoción,  “permite solamente intervenciones correctivas en la dirección del vehículo, pero no un control autónomo de ésta a velocidades mayores de 10 km/h”.

Hay que comentar que Estados Unidos no firmó el Convenio de Viena, por lo que algunos de sus estados fueron los primeros en legislar sobre la conducción autónoma. En algunas de sus carreteras, y con un permiso especial, ya se pueden ver circular este tipo de vehículos.

En marzo de 2016 la Comisión Europea de las Naciones Unidas (UNECE), modificó el tratado para añadir este párrafo que suponía abrir la puerta la puerta a la conducción autónoma: “Desde ahora, los sistemas de conducción automatizados serán explícitamente autorizados sobre las carreteras, a condición de que estén conforme a los reglamentos sobre vehículos de Naciones Unidas o que puedan ser controlados o desactivados por el conductor”.

Los estudios avanzan hacía la legislación de las funciones de dirección, asistencia en aparcamiento, autopilotaje en carretera y la velocidad máxima permitida bajo la autonomía total (que será baja y en zonas restringidas).

¿Cuáles son los niveles de la conducción autónoma?

Existen dos escalas para medir la autonomía de un vehículo, pero nosotros aquí vamos a contaros la europea, la norma J3016 elaborada por la Sociedad de Ingenieros de Automoción (SAE).

Nivel 1.- La conductor está asistido por un ordenador que gestiona la velocidad o la dirección. Es capaz de frenar si nos acercamos al vehículo que nos precede o acelerar con seguridad. También entraría el sistema de mantenimiento de carril.

Nivel 2.- Automatización parcial con supervisión, como el asistente de aparcamiento automático o el Autopilot de Tesla.

Nivel 3.- Automatización sujeta a situaciones concretas. Un ejemplo práctico sería la automatización en atascos, que permite al conductor delegar la conducción en el sistema y realizar otra actividad como leer o atender mensajes.  

Nivel 4.- El conductor es sustituido en determinadas situaciones. Como ejemplo, el aparcamiento a distancia del BMW serie 7.

Nivel 5.- El conductor no es necesario con desplazamiento autónomo del vehículo en cualquier circunstancia.

En GM Fuel estamos atentos a todo lo que tenga que ver con el mundo del transporte por carretera para ser capaces de adaptarnos a las distintas necesidades de las empresas y los profesionales. Con combustibles más sostenibles y nuestra tarjeta profesional GM Fuel Card. ¿Todavía no la conoces? Contacta con nosotros.

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¿Qué tipos de gasóleo existen?

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Actualmente existen varios tipos diferentes de gasóleo, en función del uso al que va destinado. Vamos a hacer un repaso por los más conocidos:

Gasóleo A:

Es el más conocido y con el que llenas el depósito de tu vehículo. De los tres tipos que existen es el más refinado, lo que hace adecuado para el uso en turismos y camiones. Además, contiene aditivos que ayudan a reducir el consumo, las emisiones contaminantes y la solidificación a bajas temperaturas. Además, estos componentes adicionales aumentan las prestaciones del motor y del sistema de inyección. Todo ello hace que también sea el más caro.

Como curiosidad, para diferenciarlo, se le añade un colorante amarillo claro.

Gasóleo B

También se emplea para repostar, pero en su caso, motores más resistentes como vehículos industriales, maquinaria industrial, embarcaciones o maquinaria agrícola.

Cuenta con menor carga fiscal por lo que su uso está prohibido para turismos y camiones. En este caso, el color del colorante que se aplica para distinguirlo es rojo.

Gasóleo C

Este último tipo de gasóleo está indicado únicamente para la producción de calor. Con él funcionan las calderas y estufas de calefacción. Es el más barato y su uso es dañino para los motores, por lo que su uso para vehículos o maquinaria está prohibido.

A propósito, ¿sabes por qué se le llama diésel? Es en honor a su creador, Rudolph Diesel, quien lo patentó en 1892 para mejorar, de un 12 a un 75%, la eficiencia de la máquina de vapor.

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